La disfagia orofaríngea
HOSPITAL UNIVERSITARIO NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO, 22 de marzo de 2025
La disfagia orofaríngea (DOF) es un síntoma caracterizado por la dificultad para tragar o deglutir alimentos líquidos o sólidos en su paso de la boca al esófago. Es un síntoma poco conocido a pesar de su elevada prevalencia y enorme impacto en la salud y la calidad de vida de las personas que la padecen.
Los grupos de población más afectados, por orden de frecuencia, son quienes han sufrido ictus, personas con enfermedades neurodegenerativas, ancianos y pacientes con cáncer de cabeza y cuello o intervenidos de alguna cirugía cervical.
Prevalencia
En quienes han sufrido un ictus, la prevalencia de DOF en el momento agudo oscila entre el 64-90%, siendo primera causa de reingreso y de mortalidad en los primeros 30 días. Se debe, pues, hacer un cribado de DOF en el momento del diagnóstico. En su evolución tendrán disfagia crónica hasta el 35-40%.
Dentro de las enfermedades neurodegenerativas, la prevalencia es muy variable: 100% de pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA); entre 80-100% de personas con demencia; entre 36-81% con esclerosis múltiple y entre el 60-87% con Parkinson.
En el caso de los ancianos, la prevalencia en los que viven solos se estima en el 25%, mientras que en los institucionalizados aumenta hasta el 55%.
La severidad de la DOF puede variar desde una dificultad moderada hasta la total imposibilidad para la deglución, lo que puede originar dos tipos de complicaciones. De un lado, la dificultad para deglutir produce una pérdida de peso con desnutrición y, en ocasiones, deshidratación. De otro, el paso del alimento a la vía respiratoria produciría desde la muerte por obstrucción brusca hasta infecciones respiratorias de repetición.
Tradicionalmente se asocia disfagia a tos al comer, aunque en muchos grupos de población se minimiza la importancia de este síntoma. Pero en muchos enfermos neurológicos o pacientes radiados se producen aspiraciones sin tos y, por tanto, sin que ni la persona ni su entorno se den cuenta. Otros muchos síntomas de disfagia son el babeo, la dificultad para tragar el alimento, la sensación de stop del alimento en la garganta, las infecciones respiratorias de repetición, las flemas, la fiebre sin foco, etcétera.
Para su diagnóstico existen dos pruebas, la videoendoscopia de deglución y la videofluoroscopia, con las que podemos confirmar las aspiraciones, adaptar la dieta, así como dar herramientas a los logopedas para la rehabilitación.
Dra. Pilar Gete García
Equipo de Otorrinos Dr. Ortiz